los conejos están recuperando los territorios del cepo
intentan hacer juegos con las muescas y consiguen escapar del crematorio
delante de ellos, litros de espinas en exposición, planteras, gel de hinojos, ranas ahogadas, soles pintados
en mi casa vive una artista del centeno
la pintora o artesana que en su vientre esculpió auténticas bichas de cabellos castaños, a base de comidas en mortero
en cada habitación cuelgan calabazas disecadas, el ojo por el diente, los grillos pintados en paredes, el olor a raíces bebiendo agua
lo que yo veo cuando no consigo observar, son árboles tallados por las pestañas de mis hermanas, graffitis antiguos en los aljibes, cultivos de lustros pomposos, a una cría inexperta creyendo saber todo
el refrán de mi abuelo por seguirillas, su caja rota en la cuneta, la tierra expropiada de su recuerdo
veo mantas calentitas, braseros de picón del invierno quieto, un verano robado por “la crisis del 2008 y lo que queda”
veo el campo lleno mierda hablando fino intrusos amantes de “lo natural”
ojalá burros sin carga o amor por la liberación en cada esquina
veo y leo a las mías en algo más que páginas y retratos
consumo imágenes confusas y borrosas
veo aguijones de avispa reviviendo a los higos crecer
a mi abuela llorando su leche, cayendo, rezando
veo inseguridad y culpa, o un amor profundo
veo que veis lugares más intensos pero por ahora, me quedo aquí